Nos sobreviene un sentir de orgullo cuando reconocemos los símbolos de Texas: nuestra ave (el sinsonte), nuestra flor (el bonete azul), nuestro árbol (el nogal), nuestro escudo (con rama de olivo y encina americana), nuestra bandera (la estrella solitaria rodeada de azul celeste), y cuando contemplamos con admiración a nuestro Capitolio y al Alamo.
Nos enorgullecemos cuando recordamos la historia de cuando nuestra tierra era nación independiente. Sentimos nostalgia cuando pensamos que Texas podría volver a gozar de la condición de independencia y que una vez más podríamos ser un pueblo autónomo, sin deberle nada a ninguna persona o nación.
Se despierta en los texanos una especie de patriotismo, que honra a los que murieron en el Alamo por la independencia, y a los que dieron sus vidas en San Jacinto. Nos preguntamos si hemos traicionado a nuestros héroes texanos, después de que pelearon con tanto valor y dieron sus vidas para darnos la independencia, y más tarde le dimos la espalda a la independencia y a la libertad para hacernos súbditos del gobierno de Estados Unidos.
Aquellos héroes del Texas de la historia se sentirían tristes con el estado actual de su tierra, si pudieran ver en qué nos hemos convertido y lo que hemos hecho con esas libertades. Aún hoy nos quedan remanentes de los ideales de hombres como Lorenzo de Zavala, Juan Seguín, Jose Antonio Navarro, Francisco Ruiz, James Bowie, Stephen Austin, Sam Houston y Davy Crockett. Nuestra legislatura de medio tiempo (que se reúne cada dos años) es apenas uno de esos recordatorios de su sentir hacia la libertad. Nuestros próceres texanos estaban muy en contra de tener tantas leyes que nos limitan las libertades.
Aún hoy día, en esta sociedad tecnológica creciente, los texanos seguimos con el deseo de que nuestras libertades permanezcan inviolables y que no nos las pueda quitar ningún gobierno, ni del estado, ni federal de Wáshington, ni de las Naciones Unidas, ni de nadie. Deseamos permanecer soberanos, libres, e independientes, y asimismo gozar de las bendiciones del Creador sobre la tierra de Texas.
En medio de nuestra arrogancia de orgullo texano, sentimos compasión por las personas que han llegado a Texas desde otros lugares del globo terráqueo. Les damos la bienvenida y los consideramos plenamente texanos cuando hayan cumplido siete años de vivir sobre nuestro suelo. Claro que esperamos que lleguen a hablar inglés al estilo texano, calzar botas y lucir sombreros de vaqueros y que manejen una camioneta "picáp." Una de las respuestas que les damos a los que llegan a Texas del exterior es: "Bueno, ¿porqué esperaste tanto para venir?"
De cada una de las maravillas naturales que el Creador le ha dado a la tierra, le dio al menos un ejemplar a Texas. En nuestro concepto, éste es el Paraíso del Nuevo Mundo. Una tierra tan llena de belleza natural merece ser libre y poblada de gente que disfrute de las maravillas de Texas.
Texas goza del mismo sentir de libertad y orgullo que debieron sentir los hebreos cuando salieron de la esclavitud de Egipto. "Mitsráyim" ("Egipto" en hebreo) significa servidumbre, reglamentos y linderos. Nadie puede negar el hecho de que el gobierno federal de los Estados Unidos ha sometido al Pueblo texano bajo servidumbre, reglamentos y linderos. Casi la mitad de los texanos de nacimiento desea deshacerse del sistema federal. No desean destruir ni hacerle daño a los Estados unidos de América. Los EEUU también tienen historia de luchar por la libertad de la opresión.
Los texanos de nacimiento y muchos texanos adoptivos sencillamente queremos ser libres otra vez de nuestro "Mitsráyim": el gobierno federal de los Estados Unidos. Texas debe ser el precursor en el restablecimiento de su independencia y soberanía. Nuestra separación legal y pacífica de los Estados unidos de América les dará el ejemplo al resto de los estados de la unión, para que puedan sacar al sistema federal de sus tierras. No nos proponemos destruir a los Estados unidos de América, sino reafirmar sus libertades, como estados y como independientes, y para obligarle a los líderes de los Estados unidos de América a volver a su noble legado, antes de que sea muy tarde.
¡La lucha por libertar a Texas y a los texanos del gobierno de los EEUU ha empezado! Se trata de una demanda pacífica y legal de libertad de los Estados Unidos. A pesar de que el gobierno y los medios controlados por el gobierno de hecho hasta ahora han logrado suprimir las noticias del renacimiento de la República de Texas, el movimiento cuenta con el apoyo a nivel popular y crece por centenares de texanos a diario.
Muchos de los políticos, jueces, funcionarios, alcaldes, policías y abogados están de acuerdo con las metas de la República de Texas, y aunque por ahora deben permanecer en el trasfondo, silenciosamente ruegan por la República de Texas y la apoyan. Se calcula que el número de personas del Pueblo de Texas que están conscientes de las maniobras y los movimientos hacia la libertad, suman entre 250,000 y 500,000. Muchos de ellos esperan ver la verdadera posibilidad del éxito antes de vincularse a la República de Texas.
Los que se han vinculado como soberanos de la República de Texas, y están dispuestos a estar firmes a favor de la República, son unos 50,000. Los medios noticiosos suelen tildar a estos texanos de protestadores "antiimpuestos" y "disidentes," y disimulan el verdadero poder popular con sus cálculos de 2000 apoyadores. No les creas a los medios noticiosos. La República de Texas es una entidad legítima creciente y vibrante, que representa a los ciudadanos soberanos de la tierra de Texas.
Nos hemos esforzado mucho con los planes, los cuidados y las inquietudes referentes a la transición pacífica a ser una nación libre nuevamente. El gobierno provisional de la República de Texas está sentando las bases para poder evitar al máximo las dificultades económicas para los residentes de Texas, cuando se gane la independencia. Están conscientes de ellos y constantemente buscando soluciones para los muchos problemas (económicos, políticos, militares, tributarios, judiciales, etc.) que el Pueblo tendrá que enfrentar como resultado de ganar la independencia de los Estados Unidos.
Este esfuerzo por liberar a Texas de sus nexos políticos con los Estados Unidos está recibiendo reconocimiento y apoyo global. Numerosas personas soberanas de otros estados, incluso algunas naciones Indígenas Americanas están apoyando a la República de Texas, a través de sus oraciones, labores y finanzas. Los pueblos soberanos de otras naciones, que viven en México, Arabia Saudita, Israel, Perú, Hawaii, Chile, Colombia, y otros han ofrecido su apoyo, con un apretón de manos y el guiñar de un ojo. Todos los pueblos soberanos de los EEUU, Texas, y el resto del mundo, saben que Texas (ya que se trata de la mayor extensión de tierra y de mayor número de habitantes del continente que buscan la libertad) debe tener éxito en su gestión de restablecer su condición nacional. Solo así habrá esperanzas de que esos pueblos se liberen de la tiranía del gobierno mundial que nos rodea y se propone subyugarnos.
Los texanos temerosos de Dios creen sinceramente que la mano del Todopoderoso Creador está sobre el restablecimiento de la República de Texas. Su sombra (la nube de día y el fuego de noche) hasta ahora nos ha protegido del mal que se propone destruir al pueblo libre y su tierra.
A los Estados Unidos no les conviene rechazar nuestra solicitud de independencia, la cual gestionamos por medios legítimos. Los EEUU tomaron una posición política y moral cuando se deshizo la Unión Soviética, y ese principio constituye ahora un claro precedente para el Pueblo de la República de Texas. Los EEUU apoyaron el rompimiento de la URSS, a nombre de la democracia y la libertad, e influenció la opinión mundial en contra de la URSS. La comunidad mundial de naciones inmediatamente reconoció las nuevas naciones que resultaron de la separación de los diferentes estados de la URSS.
Texas no espera nada más ni menos de los Estados Unidos. ¿Tomarán los Estados Unidos una actitud de hipocresía ante esto, o aceptarán formalmente y oficialmente reconocerán a la República de Texas? ¡Está de por medio la buena fe, el crédito, y la reputación de los Estados Unidos!! Los EEUU no deben interferir con el Pueblo de Texas cuando éste desea y busca la independencia y la libertad. Los mismos EEUU establecieron el precedente y el ejemplo, y ya que su propio honor está en juego, las obligaciones que incurriría por ser hipócrita podrían ser desastrosas. Las nuevas naciones de la antigua URSS deben ver la correlación entre sus situaciones y la de Texas. Esas nuevas naciones inmediatamente deben reconocer a Texas como la nación independiente de la República de Texas.
El trabajo no es fácil, ni la cantidad de trabajo escaso, y los que han tomado sobre sí la tarea de libertar a los texanos de nuestro "Mitsráyim", lo hacen a pesar de importantes riesgos y sacrificios personales. El camino que tenemos por delante estará pleno de obstáculos y penalidades para la nueva nación y su pueblo, pero la libertad ganada así bien valdrá la pena!!
La República de Texas busca verdaderos estadistas texanos, de la calidad que no hemos conocido desde la época de Juan Seguín. La República necesita la ayuda de ciudadanos soberanos de cada comunidad, para esparcir la noticia y el mensaje al Pueblo de Texas, quienes, gracias al medio noticioso prejuiciado y controlado por el gobierno, siguen ignorándolo. Necesitamos mujeres y hombres como Lorenzo de Zavala, que ya no pueden tolerar la multitud de leyes, estatutos, injusticias y extorsiones del gobierno. El Sr. Zavala luchó contra el gobierno Mexicano controlado por el General López de Santa Anna, precisamente por terminar con las injusticias de aquel gobierno contra el pueblo de Texas. ¿Será que Texas aún cuenta con patriotas que lucharán a favor del derecho y contra la injusticia? ¿Puedes tú ayudar a regar el mensaje del restablecimiento de la República de Texas? ¿Podemos nosotros, como pueblo y nación, una vez más demostrarle al mundo esa clase de denuedo y fortaleza personal a favor de la libertad?
La República de Texas
c/o PMB #106, 6080 S. Hulen #360
Fort Worth, Texas
Correo electrónico: Daniel López